Mantenimiento y limpieza de la tarima de exterior
Aunque la instalación está realizada según las instrucciones de la ficha técnica para resistir las condiciones normales de uso, hay que controlar periódicamente el estado de la tarima, ya que la madera colocada a la intemperie no termina su proceso de acondicionamiento hasta haber transcurrido un ciclo climatológico completo (periodos húmedos y fríos, periodos secos y calurosos).
La madera en exposición exterior se produce fendas en la superficie así como alteración de su color natural por el efecto combinado del sol y los agentes atmosféricos, después de un periodo de tiempo indeterminado cualquier madera a la intemperie adquiere un tono más o menos grisáceo.
LIMPIEZA Y CONSERVACION
Es recomendable limpiar inmediatamente los derrames de grasa, café, vino etc. La mayoría de las manchas desaparecen con agua y algún detergente suave, para aquellas que sean más resistentes se recomienda el uso de agua a presión (sin superar los 4 bares) con la ayuda de algún detergente.
Para mantener el pavimento y paliar el fenómeno de decoloración debe aplicarse un tratamiento de protección superficial una o dos veces al año.
Los productos de tratamiento superficial más eficaces para los pavimentos de madera al exterior son los que actúan a poro abierto, fundamentalmente los aceites y lasures. (Dos manos). Es conveniente un lijado previo, para abrir el poro y que el producto penetre en la madera lo máximo posible.
Hay que tener en cuenta que la madera expuesta al sol aunque lleve protección contra la foto degradación, se deshidrata y como consecuencia se mueve y es conveniente en el periodo estival el riego diario.